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jueves, 7 de agosto de 2014

LA TABLA ESMERALDA

La Tabla Esmeralda es un pequeño y conciso texto atribuido a Hermes Trismegisto, el gran sabio mítico, para unos, o totalmente real, para otros, que se relaciona con el dios egipcio Tot (Dyehuty), dios de la sabiduría, que conlleva serlo de la escritura, la música y la magia.


Este texto sería uno de los muchos atribuidos a este sabio primordial, pero este se considera la base de la alquimia, pues en él está condensado el arte de la Gran Obra, objetivo de la alquimia o arte del perfeccionamiento. Como la Tabla Esmeralda contiene el secreto de la Gran Obra, todo adepto se esfuerza en seguir sus preceptos para así elevar sus conocimientos en el camino hacia la perfección.


Esta obra se data entre los siglos VI y VII porque las referencias y los textos más antiguos conocidos de ella son de esa época. Se tratan de textos árabes como el Kitab Sirr al-Khaliqa wa Sanat al-Tabia (hacia 650 d.C.) y el Kitab Sirr al-Asar (hacia 800 d.C.). Se considera que llegó al Occidente cristiano entre los siglos X y XI a través de traducciones árabes, pero aceptar esto supone pensar que ya existía de antes, de textos griegos, por lo menos de la época dorada del movimiento hermético en el Egipto ptolemáico. Para los hermetistas su origen sería mucho más antiguo, es decir, escrito directamente por Tot - Hermes hace varios miles de años, incluso en tiempos antediluvianos o atlantes. Hay muchas leyendas alrededor de la Tabla Esmeralda, pero la básica dice que su nombre se debe a que cuando apareció estaba grabada en dos columnas de mármol verde o en una placa de esmeralda.



El mensaje de la Tabla Esmeralda es expresado de modo simbólico, su sola lectura no revela su significado. El acceso a la Gran Obra requiere trascender nuestra limitación racional, de ahí que todo alquimista conlleve una transmutación personal paralela que le permita acceder al lenguaje del símbolo. El Todo, el Uno, tan sólo se expresa simbólicamente, y es necesario el aprendizaje en la hermenéutica del símbolo. De no ser así, su sola simplicidad generará incredulidad.

El texto dice así:

Es verdad, sin mentira, cierto y muy verdadero.
Lo que está abajo es como lo que está arriba, y lo que está arriba es como lo que está abajo, para realizar los milagros de una sola cosa.
Y como todas las cosas proceden del Uno, por mediación del Uno, así todas las cosas han nacido de esa cosa única por adaptación.
Su padre es el Sol, su madre la Luna, el viento lo ha llevado en su vientre; su nodriza es la Tierra.
El padre de toda la perfección del mundo entero está aquí.
Su fuerza permanece íntegra si es convertido en Tierra.
Separarás la Tierra del Fuego, lo sutil de lo burdo, suavemente y con gran entendimiento.
Asciende de la Tierra al Cielo y vuelve a descender a la Tierra, recogiendo las fuerzas de lo que está arriba y lo que está abajo. Así tendrás la gloria del mundo entero, y toda oscuridad se alejará de ti.
Esta es la fuerza, fuerte con toda la fuerza, pues vence toda cosa sutil y penetra toda cosa sólida.
Así el mundo fue creado.
De ello saldrán admirables adaptaciones, cuyo medio es ofrecido aquí.
Por eso soy llamado Hermes Trismegisto, porque poseo las tres partes de la filosofía universal.
Lo que he dicho sobre la obra del Sol está completo.

Edición del texto en latín de Chrysogonus Polydorus. Nuremberg, 1541.

sábado, 31 de diciembre de 2011

LA TECNOLOGÍA IMPOSIBLE DE EGIPTO

Finalizo el año con este buen documental sobre la tecnología imposible en el antiguo Egipto, con una introducción de Enrique de Vicente y dirigido por el destacado investigador Manuel José Delgado. Una forma excelente de iniciar una serie de documentales que estoy seleccionando sobre los misterios de Egipto y otras civilizaciones, que parecen estar todas relacionadas, y que iré poniendo el año que viene. Los datos y las conclusiones que estos videos y otros artículos que voy a ir elaborando son y serán extraordinarios...

jueves, 22 de diciembre de 2011

EL DISEÑO SAGRADO DEL CAMINO DE SANTIAGO. UNOS APUNTES E IMÁGENES PARA LA REFLEXIÓN

La catedral más grande de Francia, una obra gótica impresionante... quizás aquí empiece el Camino aunque no sea lo oficial...


La catedral de Amiens es la más norteña de los grandes templos góticos franceses, que quizás forman en su conjunto la constelación de Virgo, en honor a la Diosa Madre... a Nuestra Señora, Notre-Dame. La estrella de ocho puntas es uno de sus símbolos fundamentales, el número de la intermediación entre la tierra y el cielo... Como la gran estrella del bellísimo rosetón central de la catedral de Amiens.


O quizás esas catedrales reflejan la constelación de la Osa Mayor, las estrellas del norte donde según los antiguos egipcios se dirigen las almas para luego recorrer su destino celestial. Esta constelación es el Árbol de la Vida, por lo que antes hay que pasar por delante del Dragón, pero también es el Carro de Santiago y de esta manera tendrán como guía a la oca para recorrer el Camino de la Vía Láctea, el que marcó en el cielo con su leche la Diosa... Todo femenino al fin y al cabo, pues femenino es el inicio y el camino en nuestro mundo, un camino iniciático que es como una espiral, un laberinto hacia nuestro interior...


El inicio del Camino de Santiago en Amiens... quizás eso denota el laberinto octogonal de su catedral... Perfecto, hipnótico, es el octógono de los templos que son puertas del cielo, como la planta de la Cúpula de la Roca en Jerusalén, como otros monumentos del Camino, todos ellos lugares de iniciación que muchos relacionan, claro está, con las cofradías de maestros constructores y también con los templarios, sus guardianes... ¿ven la cruz paté, o de pata de oca, en el laberinto?

Es posible que uno de los iniciados que sabían esto fue san Fermín, el famoso santo pamplonica que viajó hasta aquí, se hizo obispo e intentó evangelizar a sus habitantes pero que tuvo que sufrir a sus detractores, que lo decapitaron en el 303. San Fermín de Amiens, patrón de la ciudad, tiene en su honor unos grandes bajorrelieves en la catedral describiendo su vida y leyenda.


Sí es oficial que el Camino empieza en otra ciudad del mágico gótico francés, París. Allí hubo una gran iglesia dedicada a Santiago de la que solo queda una esbelta torre que nos recuerda la relación secular de la ciudad del Sena con Compostela.


Y otra ciudad reconocida como inicio del Camino es Chartres, con quizás la catedral de más puro gótico y que fue maestra de las demás. Situada en un lugar que se sabe de los más sagrados para los antiguos celtas, su excelencia y misterio ha perdurado durante siglos hasta ahora.


Aquí el celestial doce configura su gran rosetón central como los dos laterales, siempre dominados por el también celestial azul de sus vidrieras, un azul especial y precioso, el azul de Chartres. Y al principio de su nave central otro laberinto, este más conocido que el de Amiens, circular con doce niveles, que parece dividido en cruz y centrado por una flor de seis pétalos.


Curiosamente, una de sus capillas con más devoción es la de Nuestra Señora del Pilar, con su imagen encima de la columna o pilar...


Desde el norte, siguiendo lo que señala la Vía Láctea, el Camino va serpenteando hacia el sur y el oeste, donde el Sol se pone todos los días. Con el diseño del Camino que presenté nos podríamos trasladar al lugar que centra la configuración de la ruta sagrada, marcado por la columna o pilar, el de la Virgen María que se apareció a Santiago y sus discípulos señalando el sitio en Zaragoza junto al Ebro, en donde con el tiempo se alza la magnífica basílica de Nuestra Señora del Pilar.


La imagen de la Virgen con Niño suele estar adornada de grandes mantos, pero ciertos días al mes se muestra sin ellos y entonces se puede ver bien la figura encima del pilar, que está adornado de oro y que deja poco espacio para ver que se trata de jade. Por supuesto, el fondo del camarín está decorado con celestiales estrellas de ocho puntas.

                                                                                       (Foto de David Abián, davidabian.com)

Pero Zaragoza no forma parte oficial de la vía principal del Camino, sí de alguno secundario, lo que no quita su fundamental importancia, más oculta que evidente, en esta ruta sagrada.

De todas formas, antes que Zaragoza está Jaca, centro del Camino aragonés y que posee una de las catedrales románicas más importantes de Europa. Se empezó a construir en la misma época que la de Compostela, entre los siglos XI y XII. De alguna manera son el principio y final del Camino monumental en España.



Entre sus joyas escultóricas y simbólicas destaca el crismón sobre la puerta principal. El crismón está muy relacionado con el Camino, se encuentra en muchos de sus templos, y aparte de simbolizar a Cristo parece marcar al lugar como sagrado formando parte de la ruta de conocimiento. Muchas connotaciones esotéricas tiene el crismón, que el lector curioso si quiere puede indagar, y básicamente tiene forma circular con varios radios, seis u ocho. El de Jaca tiene ocho radios, tiene dentro varios símbolos aparte de los habituales, está escoltado por dos leones y tiene varios textos en latín aconsejando al buscador...


Como muestra, reproduzco el texto de la base del crismón: "Si quieres vivir, tú que estás sometido a la ley de la muerte, ven aquí suplicante, renunciando a los alimentos envenenados. Purifica de vicios tu corazón para que no perezcas de una segunda muerte."

Camino purificador, Camino alquímico... Los alquimistas llamaban metafóricamente "Camino de Santiago" al proceso de la Gran Obra, ya saben, el que tiene como final la consecución de la Piedra Filosofal...
Otro crismón, como no podía ser menos, centra la portada principal de la pequeña iglesia de Santiago en Roncesvalles, el lugar que encabeza el inicio del Camino francés en España. Por desgracia, está deteriorado pero deja ver sus seis radios, y parece muy similar al de Frómista...


Siguiendo el Camino, cerca está Pamplona, lugar de nacimiento de san Fermín, tan celebrado y famoso. Este es el san Fermín de Amiens, ¿recuerdan? Una vez decapitado en aquella ciudad gala con el tiempo su cabeza fue llevada a Pamplona y su santidad honrada desde entonces en Amiens y Pamplona.


Un poco más lejos continuando el Camino llegamos a Logroño, otro centro importante del diseño sagrado. Junto a su iglesia dedicada a Santiago se encuentra algo muy curioso, una plaza con una representación en el suelo del juego de la oca, que como todos sabrán a estas alturas representa al Camino de Santiago. Milenarios son ambos y varios han sido los intentos de relacionar concretamente cada una de las 63 casillas del juego y sus símbolos con los lugares y etapas que conforman el Camino, a mi entender ninguno convincente completamente. En este de la plaza de Santiago de Logroño se hace también un intento de correlacionar en cierto modo el juego con el Camino. Me parece una obra interesante y original, y una de las cosas que más me han llamado la atención es el símbolo del laberinto del juego, no sé si será por casualidad pero se trata de uno muy parecido al de Amiens.



Tras pasar por hitos del Camino como Burgos, cuya catedral nos recuerda sin duda a las francesas a pesar de sus variantes hispanas, llegamos al lugar más al sur de la ruta, Frómista, otro lugar clave del diseño sagrado y que destaca sobremanera por su preciosa iglesia románica de San Martín de Tours. Es interesante esta advocación, pues san Martín, siendo un soldado romano, se convirtió al cristianismo con una experiencia en la que se le apareció Cristo como si fuera un mendigo, y esto ocurrió en Amiens pocos años después de que san Fermín muriera allí. Seguramente será casualidad... La cuestión es que también se hizo obispo, concretamente de la ciudad francesa de Tours, incluida en la ruta jacobea del norte del país galo, y defendió ante el emperador que no fuera ejecutado el obispo hispano Prisciliano, el conocido líder cristiano gnóstico que tanta relación tuvo con el Camino y que, considerado hereje por la Iglesia Católica, fue ejecutado finalmente, lo que provocó el disgusto y enfado de san Martín de Tours, a pesar de que este no compartía las ideas priscilianistas, quizás no era contrario del todo.


El templo de Frómista es otra de las maravillas monumentales del Camino, situado casi en mitad de este en España, y construido en la misma época que el de Jaca y Compostela. Un crismón adorna el dintel de una de sus puertas interiores, muy parecido al que hay en Roncesvalles, como ya dije.


Después de Frómista está Sahagún y León, cuya catedral de nuevo nos recuerda al principio del Camino en el norte de Francia, pero esta aún más, con su estilo de refinado gótico y maravillosas vidrieras.

Siguiendo decididamente el Camino la dirección marcada de Zaragoza al Finisterre, nos adentramos en el Bierzo, de antiguas y enigmáticas poblaciones, como Astorga y Ponferrada, donde el castillo templario todavía domina la población, como si aún sus caballeros bajo el signo de la cruz tau guardaran el Camino.


La cruz tau, usada por templarios, franciscanos y antonianos, todos presentes en el Camino. Símbolo de vida, de espiritualidad, que porta el maestro, el sabio... como Santiago. Y llegamos a Compostela, la brumosa ciudad, única y mágica, ¿campo de la estrella?, el gran destino para los ortodoxos, pues es el lugar, sea real o simbólico, donde está la tumba de Santiago.


La catedral también es, como dije, el final del Camino monumental, de la misma época que los templos de Jaca y Frómista. Sin duda, su gran joya es el Pórtico de la Gloria, un compendio de simbología basado en el Apocalipsis... Una serie de estupendas esculturas centradas por la puerta doble en forma de tau... el Árbol de la Vida...


Y en el centro, debajo de Cristo, el apóstol Santiago, con su báculo con la empuñadura en forma de tau, simbolizando sin duda a todos esos maestros del Camino, del camino interior que hay que recorrer en la vida como si un juego de la oca se tratase.


Hasta el Camino, en su diseño físico que presenté, tiene forma de tau, una enorme cruz de ángulos rectos que unen principio y final, norte y sur, este y oeste. Como si de un enorme crismón se tratara... parecido al de Jaca... y al de esta catedral de Compostela, pues en el centro de la portada de las Platerías hay un crismón similar de ocho radios escoltado también por dos leones... La relación parece clara...


Pero el Camino no termina en Compostela. Termina en la costa gallega, la Costa de la Muerte. Un lugar destacado es Padrón, donde la leyenda dice que llegó el cuerpo de Santiago en una barca tras haber sido muerto en Tierra Santa. La barca fue amarrada a un pedrón, se dice que este pedrón es el que da nombre a la población, Padrón. En fin, la cosa es que este pedrón se conserva en la iglesia de Santiago de la localidad y resulta ser un ara de origen romano, quizás anterior, en honor a Neptuno, el dios del mar, pero también de la iniciación, su tridente tan parecido a la pata de oca es solo uno de los indicios que lo relacionan con el Camino.


Otro lugar destacado sería la cercana Noia, relacionada con el desembarco de Noé, ni más ni menos, el gran líder de la nueva humanidad tras el Diluvio hace miles de años, y que si hacemos caso de la mitología comparada fue instruido y avisado por el dios que los romanos denominaron Neptuno. Allí, la inusual cantidad de losas funerarias de claro significado esotérico nos hace ver que estamos en un sitio señalado muy especialmente por los iniciados.

Pero los dos sitios que claramente son finales del Camino son Muxía y Finisterre. En Muxía se le presentó a Santiago la Virgen María montada en una barca de piedra que se acercó hasta la rocosa costa para darle ánimos y guía, similar a lo que pasó en Zaragoza, pero aquí como vemos el mar es el protagonista, pues la Señora vino cual Venus en su nacimiento sobre la concha venera... la vieira, símbolo fundamental del Camino, que lo identifica, y que es un símbolo femenino, de la Diosa...


Aquí, junto al santuario de la Virgen de la Barca, siguen las rocas que según la leyenda son los restos de la barca milagrosa, sí, milagrosa, pues las gentes del lugar les adjudican ciertas propiedades mágicas... las piedras de la Diosa, presentes también en otros lugares sagrados.
Y Finisterre, el final de la tierra, donde un importante santuario celta hubo en honor al Sol, lo que los romanos llamaban "ara solis". Un lugar privilegiado para observar el ocaso del Sol, cómo este se sumerge y oculta en el horizonte del mar, espectáculo que a los romanos que por primera vez lo vieron les llenó de temor y respeto.

Cuánto de la milenaria religión egipcia hay en todo el Camino, desde el principio hasta el final...

Final del Camino, donde el Sol muere por el oeste hasta que renazca al día siguiente por el este, como el peregrino que vino del este a morir al oeste, que aquí muere en la tierra y renace en una nueva vida purificado por el agua del mar y el fuego del Sol. Ha cambiado, ha transmutado... ¡Ultreya! ¡Hay Más Allá!

miércoles, 14 de diciembre de 2011

EL DISEÑO SAGRADO DEL CAMINO DE SANTIAGO

En el mes de junio de este año publiqué una serie de cuatro artículos sobre Chartres y otros lugares sagrados relacionados, como otras ciudades con catedrales del primer gótico francés y Santiago de Compostela, que empezaba con este post: http://ianuacaeli.blogspot.com/2011/06/chartres-y-la-reactivacion-de-los.html

Se comentaba que hay una serie de corrientes cosmotelúricas que enlazan las catedrales góticas del norte de Francia con el Camino de Santiago. Con esta creencia, casi convicción, empecé a ampliar el estudio de la distribución de los lugares que componen los hitos de este camino sagrado milenario, y aquí presento ahora en primicia el resumen de lo hallado.

Lo primero destacable, y que marca el diseño general, es que gran parte del Camino de Santiago en España parece seguir un eje que iría desde Zaragoza, donde la Virgen María, según la leyenda, se apareció a Santiago y sus siete discípulos, hasta Finisterre, el ancestral y auténtico final del Camino. Lo segundo es que las ciudades con las principales catedrales góticas del norte de Francia parecen estar situadas a escuadra, es decir, a unos 90º, de ese eje español tomando también como inicio a Zaragoza. Estudiándolo con precisión no lo parece, asombrosamente Zaragoza se muestra como un centro desde el cual se trazan dos grandes líneas que se abren exactamente con un significativo ángulo de 90º, una hacia Finisterre, que pasa muy cerca de Compostela, y otra hacia Amiens, la catedral gótica más grande del país vecino, pasando muy cerca de Chartres. Pero además esta última línea pasa por Somport y Jaca, el inicio del Camino aragonés en los Pirineos.

El otro lugar donde se inicia el Camino en territorio español es Roncesvalles. Si trazamos otra línea desde Zaragoza hasta allí y la alargamos llegamos hasta Gavrinis, sitio con un monumento megalítico destacado muy cercano a Carnac, y más allá llegaríamos hasta Cornualles (Gran Bretaña), otra zona megalítica muy importante. Lo sorprendente es que esta línea respecto a la primera, que se dirige a Finisterre, marca un ángulo exacto de 63º... el número mágico del Camino de Santiago, el del juego de la oca...

Líneas que unen grandes lugares sagrados en ángulos especiales y con centro en Zaragoza, exactamente en la Basílica de la Virgen del Pilar. No parece casualidad, ni siquiera que ese centro sea el Pilar, símbolo del eje, del centro u ombligo.



Estos serían los ejes básicos pero hay que tener en cuenta otros lugares fundamentales. Chartres, uno de los sitios oficiales inicio del Camino, estaría en su alineación con Zaragoza a 90º de Padrón, el lugar donde la leyenda cuenta que llegó el apóstol Santiago en barca; y a 63º de Carnac, la gran zona megalítica francesa. Y la línea de París, ciudad también inicio destacado del Camino, estaría a 90º de Muxía, donde la Virgen María se apareció de nuevo a Santiago. De esta manera, se unen Amiens, Chartres y París con los tres sitios básicos del fin del Camino en la costa gallega, Finisterre, Padrón y Muxía, a través del centro que constituye Zaragoza, que además marca los pasos pirenáicos de la ruta en España, Somport - Jaca y Valcarlos - Roncesvalles.



Numerosos son los lugares que parecen seguir los ejes entre Zaragoza y la costa de Galicia, no solo porque estén en la franja que marcan sino porque entre ellos hay muchos que están de forma bastante exacta en la alineación central que se dirige a Finisterre. Unos, al inicio, no forman parte del Camino, por lo menos del oficial heredado de la Edad Media, como Veruela, Ágreda, Valdeavellano de Tera, Salas de los Infantes o Lara de los Infantes. Los demás son sitios del Camino como Frómista, Sahagún, León, Astorga, Ponferrada o El Cebrero. En realidad, todos los lugares del Camino a partir de Frómista siguen, serpenteando, el eje de Zaragoza.



¿Pero antes de Frómista, a partir de Roncesvalles y Jaca, siguen algún patrón? Mi opinión es que sí, siguiendo básicamente dos ejes que se cruzan en Logroño: Roncesvalles - Salas de los Infantes y Jaca - Frómista, que curiosamente tienen el mismo ángulo respecto a los ejes que vienen de Zaragoza. Se puede comprobar en los mapas que no puede ser casual que los destacados puntos del Camino como Puente la Reina de Jaca, Sos del Rey Católico, Leyre, Pamplona, Estella, Logroño, Nájera, Villafranca Montes de Oca, Burgos o Castrojeriz estén claramente siguiendo estas alineaciones.


De esta forma, tenemos ya el diseño sagrado básico del Camino de Santiago. Pero hay más detalles que analizar.



En Galicia podemos observar varias cosas. La alineación central que parte de Zaragoza y llega hasta Finisterre se puede ver en el mapa con dos opciones muy próximas. Una es la que llega al cabo de Finisterre en correspondencia de 90º con la catedral de Amiens, y la otra es la que llega a la población de Fisterra, la última del Camino y también otro hito de él. Pues bien, incluidas en esta alineación están dos accidentes geográficos sagrados de primer orden: el Pico Sacro (relacionado directamente con el apóstol Santiago) y el Monte Pindo (montaña sagrada para los celtas).

De la ciudad de Santiago de Compostela he hablado poco hasta ahora, y es que a pesar de que, por supuesto, está incluida en la franja de los ejes hacia la Costa de la Muerte, no está de forma exacta en ninguno de ellos. Quizás es que no está situada la catedral de Compostela en un lugar principal del diseño original, es decir, de antes de la oficialización medieval a raiz de las milagrosas luces y hallazgos que ocurrieron. Eso se tiene en cuenta por muchos investigadores, no hay más que ser conscientes de que en realidad el Camino no termina ahí, sino que más bien es el inicio de la última etapa hacia Muxía o Finisterre.

Pero hay una alineación que en un principio puede parecer simplemente curiosa o una más de otras que puede haber, mas por la importancia de los lugares que une no puede se así. Compostela está en la línea que une Logroño (centro de las alineaciones del principio del Camino español) con Fisterra. En el mapa está señalada la línea en rojo y se puede observar que el Camino en Galicia parece buscarla ascendiendo desde El Cebrero.



Puedo considerar ya que el diseño básico del Camino de Santiago es este. Líneas y ángulos precisos que unen los principales sitios con muy pocas excepciones, las cuales se pueden explicar simplemente por dificultades orográficas o acortando el camino hasta los lugares realmente claves. Por ejemplo, Puente la Reina, donde se unen los dos caminos que vienen de los Pirineos, no está claramente incluido en el diseño, pero es que hay que tener en cuenta que por allí está la ruta más corta y cómoda hacia Estella, que es final de etapa y que sí está bien alineada con el diseño que he presentado.

En este diseño sagrado del Camino de Santiago hay entonces dos ejes básicos que cruzan el norte de España: Zaragoza - Finisterre, que parece el principal por el gran número de lugares que incluye, y Logroño - Compostela - Finisterre.

¿Se quedarán en España o seguirán hacia el este? Llegamos a la sorpresa final. La línea de Compostela - Logroño llega a Jerusalén, puedo decir que con cierta exactitud a la Cúpula de la Roca, al Templo de Salomón... Y la línea de Zaragoza llega hasta Giza, a la Gran Pirámide, con una gran e inquietante exactitud...


Hay poco margen a la casualidad, la probabilidad de que tantos y tan señalados lugares sagrados estén formando parte de este diseño, a base de alineaciones que parecen hechas a escuadra y cartabón, es muy poca. Las preguntas fundamentales para mí son: ¿Quiénes hicieron esto? ¿Cuándo y para qué? Puede tratarse de una ruta iniciática en busca de conocimiento (exterior e interior) que iba desde el este al oeste, hacia la puesta del Sol, hacia el reino de los muertos, de los antepasados de la Edad de Oro. Todo pensado por unos antiguos sabios de hace milenios, quizás hace 12, donde sitúan los datos que tenemos de diversas fuentes antiguas o de estudios actuales el probable final de la civilización madre y el principio de esta en la que vivimos, en una lejana epoca en medio de cataclismos y grandes dificultades. Esos sabios que quisieron salvaguardar y transmitir el conocimiento sagrado fueron los siete Shebtiu y los Shemsu Hor, los maestros herméticos seguidores de Horus... pero esa es una historia muy larga y complicada que llega hasta nuestros días... ¿Tenemos eco de ellos en el Camino con los siete Infantes de Lara o Salas, y sobre todo con los siete Varones Apostólicos de Santiago?

sábado, 26 de marzo de 2011

ENFRENTE DEL TORO ESTÁ EL TESORO

Existe una leyenda en la ciudad de Jaén que cuenta que en alguno de los muros del Castillo de Santa Catalina o en lo que era el recinto más amplio del Alcázar Viejo, había una cabeza de toro esculpida en piedra. Esta cabeza de toro tenía debajo un letrero con la siguiente frase: Enfrente del toro está el tesoro.

El barrio de la Magdalena a los pies del monte y el castillo de Santa Catalina.

Muchos fueron los que subieron al monte de Santa Catalina con picos y palas para buscar el tesoro que presuntamente indicaba el toro. El terreno de los alrededores de la cabeza estaba lleno de agujeros y montones de arena y piedras debido a las excavaciones, pero nadie daba con el ansiado tesoro.
Un día llegó un testarudo buscador de fortuna. Buscó durante muchas horas por todas partes. Comenzó, como todos hacían, por la parte de enfrente del toro, que es lo que indicaba la inscripción. Luego cavó a la derecha, después a la izquierda, más tarde por un lado, por otro, detrás... El resultado, al igual que sus antecesores, es que no encontró nada. La frustración y el enfado de haber trabajado tanto inútilmente y verse en la misma situación de tantos otros que lo habían intentado le llevó al arrebato de coger el pico, acercarse a la cabeza del toro y con gran fuerza e ira le propinó un tremendo golpe a la escultura de piedra en toda la frente, haciéndole un buen desperfecto. Más tranquilo tras vengarse de esa manera de la engañosa cabeza, se dio media vuelta dispuesto a abandonar el lugar, pero de repente escuchó un intenso tintineo metálico. Al volver la mirada hacia la escultura, vio con asombro que un gran chorro de monedas de oro surgía del agujero en la frente del toro. Había encontrado el tesoro que tanto deseaba. Y se dio cuenta que la inscripción que había debajo de la cabeza del toro no engañó nunca a nadie, sino que debía ser interpretada correctamente: al decir "enfrente del toro está el tesoro" se debía adivinar que era "en frente", pues era en la frente del animal donde esperaba ser descubierto el tesoro, no en las tierras que tenía enfrente.

Uno de los toros ibéricos encontrados en Cerrillo Blanco, en Porcuna, Jaén. Museo de Jaén.

Probablemente no sea más que otra de las numerosas leyendas de Jaén, pero quizás nos esté queriendo contar algo más allá de lo evidente, como es normal en las verdaderas leyendas, pues estas buscan transmitir un mensaje a través del tiempo. Y sospecho que a lo mejor esta leyenda del toro y el tesoro oculta una idea, pues son varios los detalles que parecen indicarlo.

Primero, el lugar y su advocación, en lo alto del sagrado monte de Santa Catalina, donde se encuentra el castillo del mismo nombre, siendo una santa esotérica como pocas, de origen egipcio y en general del Mediterráneo oriental, sincretismo de las diosas de la sabiduría como eran Isis y, sobre todo, Hécate.

En este lugar dedicado, por tanto, a la Diosa del Conocimiento estaba la cabeza del toro, animal de ancestral culto en la Península Ibérica y que es símbolo del dios masculino, solar, de la fertilidad y la muerte, y también del conocimiento. Entonces hay una especie de dualidad femenina-masculina tan común en todos los cultos antiguos.

En Egipto, el toro sagrado era Apis, sobre cuya frente se colocaba el ureus y el disco solar, indicativos de su divinidad. Era símbolo de todo lo que he dicho anteriormente y era heraldo del dios primigenio Ptah. Luego, en época ptolemaica, el toro Apis se sincretizó con Osiris, dando origen a Serapis, manteniendo la figura del toro como su símbolo principal. Y es que para Grecia, de donde era originaria la dinastía ptolemaica, el toro también estaba unido a sus principales deidades masculinas, como Zeus, Poseidón o Helios, los grandes dioses del poder, el conocimiento y el Sol respectivamente.

Para los habitantes de Oriente Próximo el toro tenía un significado similar, como por ejemplo en relación al gran dios masculino Baal / Bel de los fenicios y cartagineses.

Y en todos los cultos al toro se incluían los sacrificios del animal en honor al dios que representara, para de esta forma conseguir su beneplácito y sus dones.

Hasta en la mítica civilización madre, la Atlántida, se contaba que el culto al toro era fundamental, incluyendo los sacrificios rituales.

De esta manera, el toro es el dios masculino, del conocimiento solar, cuyo símbolo es el dorado disco del Sol, la luz dorada, el oro...

Toro Apis, con disco solar y ureus sobre su frente. Museo Nacional de Roma.


Sabiendo todo esto no sería entonces tan extraño pensar que esta leyenda nos informa de antiguos cultos en Jaén a la deidad masculina simbolizada por el toro, el cual se sacrificaba (¿en la leyenda, fuerte golpe en la frente?) para recibir los dones de fertilidad o/y conocimiento (¿el tesoro de monedas de oro que surje de la frente, la cabeza, la parte más sagrada del animal?).

No hay que olvidar que hay una significativa referencia histórica al toro en Jaén: en el barrio de la Magdalena, el lugar fundacional de la ciudad en donde está el sagrado nacimiento de agua a los pies del monte de Santa Catalina, existían unos famosos baños, y estos eran conocidos como los del toro pues se decía que estaban presididos por una gran escultura de este animal...

jueves, 16 de diciembre de 2010

LA SORPRENDENTE TECNOLOGÍA TARTESIA

El estudio de los materiales arqueológicos encontrados en la amplia región de la península Ibérica ocupada por la civilización de Tartessos deja claro un hecho indiscutible: la sorprendente habilidad y tecnología de sus orfebres, ya fuesen joyeros, herreros, escultores, ceramistas o de cualquier otra profesión artística. Por ejemplo, se ha podido comprobar que los pintores se servían de unos medios similares al compás y a la regla, pues es imposible que consiguieran tal perfección geométrica a pulso.
Otro de los hallazgos más asombrosos es haber comprobado que los materiales mecánicos eran trabajados con tornos, lo que permite suponer que los artesanos tartesios habían aprendido de los egipcios, o estos de los otros, ya que se sabe que en el valle del Nilo se utilizaban tornos muy simples para trabajar la piedra. Sin embargo, según los estudios de Petrie y Baker, confirmados en nuestros días, sabemos que los egipcios utilizaban una cuchillas cien veces más duras que el diamante, mediante las cuales dejaban las vasijas de piedra como si fueran de porcelana. Estas cuchillas no han podido ser superadas por la tecnología actual. ¿Utilizaban también estos tornos con extraordinarias cuchillas los tartesios? Contar que los artistas tartesios manejaban herramientas parecidas al pantógrafo y que sus tornos contaban con engranajes y cuchillas, que facilitaban el ajuste de las piezas hasta la centésima de milímetro, puede llevar a creer que se exagera, cuando todo esto ha sido comprobado por los arqueólogos y los técnicos.
El término de "alta tecnología" aplicado a Tartessos cuenta con la prueba más efectiva en el famoso "Tesoro de Villena" (Alicante), que se encontró en 1963. Datado del 1000 a.C., consta de 66 piezas entre brazaletes, cuencos y frascos principalmente, con un peso total de casi 10 kg, la mayor parte de oro. Todos los brazaletes ofrecen unas formas muy singulares, pero resultan idénticos hasta la décima de milímetro. Esto da idea de que fueron "fabricados en serie", mediante una chapa unida de oro que no está soldada ni tiene remaches. Los frascos y los cuencos también resultan ideales al comparar las distintas piezas, lo que nos permite saber que en aquellos remotos tiempos se conocía la técnica de la repetición.

"Tesoro de Villena", Museo Arqueológico de Villena, Alicante.


Otra muestra impresionante es el hallazgo que se hizo en el pueblo sevillano de Lebrija en 1923, donde aparecieron seis piezas elaboradas con una chapa de oro finísima, todas ellas absolutamente idénticas con un peso de 1,3 kg. Ofrecen una altura de 70,3 cm., una anchura de 9,6 cm. y 11,3 cm. de ancho en la base; a lo largo de su tallo se ven 44 molduras paralelas, que rematan en el platillo de la parte superior. Son huecas y les dieron el nombre de "candelabros", aunque se sabía que esta no era su utilidad. Fueron realizadas con un torno sobre un molde, del que después se extrajo la pieza. El simple hecho de contemplarlos de cerca parece que se tenga delante unos objetos de nuestra moderna industria.

Tres de los candelabros de Lebrija, en el Museo Arqueológico Nacional, Madrid.

Otra peculiaridad tecnológica la podemos encontrar en los llamados "anillos tartésicos", porque la piedra preciosa quedaba articulada sobre un eje, de tal forma que pudiera mantenerse bien puesta tanto en los dedos de la portadora como en el estuche. Cualquier joyero actual sabe que para conseguir estos resultados es preciso realizar un trabajo muy complicado, pero si intentaran repetirlo seguramente no lograrían lo mismo que los antiguos españoles que habitaban en el sur de la península. No hay duda de que el ingenio de los tartesios era sobresaliente y sorprendente. Y a pesar de que se insista desde los medios oficiales que el alto grado de desarrollo en el sur peninsular fue debido principalmente al contacto con otros pueblos mediterráneos, no deja de ser cierto que entre estos es muy difícil encontrar piezas arqueológicas de la calidad e incluso tipología de las halladas en los territorios tartésicos, lo que parece indicar que ya por sí solos su nivel cultural era muy elevado y que pudiera tener un origen más antiguo y posiblemente autóctono, como los mismos fenicios y griegos narraban en sus historias semilegendarias.

viernes, 1 de octubre de 2010

EL REDESCUBRIMIENTO DEL LABERINTO DE EGIPTO

Heródoto, historiador y geógrafo griego (484 a.C. - 425 a.C.), cuenta en uno de los capítulos del segundo libro de su "Historia":
“Como muestra de su unanimidad, decidieron dejar un monumento conmemorativo y eso los impulsó a construir el laberinto, que se encuentra situado no lejos de la margen meridional del lago Moeris, en las cercanías de un lugar llamado Cocodrilópolis. Yo estuve allí y el lugar está más allá de toda descripción. Si se hiciera un estudio de todas las paredes de las ciudades y de los edificios públicos de Grecia, se vería que todos juntos no hubieran requerido tanto esfuerzo ni tanto dinero como este laberinto; ¡y eso que los templos de Éfeso y Samos no son precisamente obras pequeñas! Es verdad, las pirámides dejan sin habla al observador y cada una de ellas es igual a muchos de nuestros edificios griegos, pero ninguna puede compararse con el laberinto.
Para empezar, tiene una docena de palacios interiores, de los cuales seis se hallan alineados en el lado norte y seis en el lado sur. Están construidos de modo tal que sus portales quedan enfrentados. Una pared exterior sin aberturas rodea todo el complejo. El edificio mismo consta de dos pisos y 3.000 habitaciones, de las cuales la mitad está en el subsuelo y las restantes 1.500, en la planta baja.
Visité y vi personalmente las mil quinientas habitaciones de la planta baja, por lo tanto, estoy hablando desde mi experiencia personal, pero en cuanto a las habitaciones del subsuelo, debo confiar en la autoridad de los demás, porque los egipcios no me permitieron entrar. Allí, pueden hallarse las tumbas de los doce reyes que originalmente construyeron el laberinto y de los sagrados cocodrilos. Por lo tanto, nunca estuve en ese sitio y todo lo que sé, lo sé de oídas. Por cierto, me habían mostrado las habitaciones que se encontraban encima de estas; resultaba difícil creer que hubieran sido construidas por manos humanas. Los pasadizos que interconectaban las habitaciones y los senderos zigzagueantes que iban de una recámara a la otra, me dejaron sin aliento, por su colorida variedad, mientras caminaba en completa admiración desde el patio hacia las habitaciones, desde las habitaciones hacia los peristilos y de los peristilos nuevamente a las otras habitaciones, y desde allí hacia los otros patios. El cielo raso de todos estos lugares está hecho de piedra, al igual que las paredes cubiertas con figuras en relieve. Cada patio está rodeado por una hilera de columnas de mármol blanco sin juntas.
Justo en la esquina donde el laberinto termina, se levanta una pirámide de al menos setenta y cinco metros de alto, decorada con figuras en relieve de grandes animales. Se puede llegar a ella a través de un pasadizo subterráneo”.
Estrabón, cuatrocientos años después, también describió brevemente el laberinto, destacando su magnitud e importancia, al igual que algunos otros historiadores y geógrafos.
La mayoría de los egiptólogos opinan que el laberinto fue descubierto en 1843 por el famoso arqueólogo alemán Richard Lepsius. Se trataba del descubrimiento de Lepsius sobre la pirámide sepulcral, con ruinas circundantes del faraón Amenemhet III (1844-1797 a.C.), no lejos del oasis El Fayum. En 1888 el egiptólogo Petrie también excavó la zona, llegando a una conclusión parecida al anterior: que el laberinto tuvo que estar allí pero que estaría destruído bajo tierra.

El investigador belga Patrick Geryl y el también belga Gino Ratinckx, egiptólogo, hicieron una serie de indagaciones partiendo de los textos clásicos y de los jeroglíficos traducidos por un egiptólogo francés ya fallecido y casi desconocido, Albert Slosman, convenciéndose que el laberinto fue el más magnífico edificio construido, no solo por su tamaño sino sobre todo por la importantísima información que puede contener de la civilización egipcia y sus orígenes, los cuales, según lo que Slosman pudo traducir, se remontan más allá de hace unos 11.800 años, cuando un gran cataclismo destruyó la anterior civilización, y sus sobrevivientes, los seguidores de Horus, tras unos miles de años, fundaron lo que ahora conocemos como Egipto. Aquella antigua civilización era conocida como Aha-Men-Ptah (Amenta), "el primer corazón de Ptah-Dios", la que los griegos denominaron como Atlántida.
Geryl y Ratinckx acumularon información sobre el laberinto y llegaron a la conclusión que es el más grande edificio jamás construido por el hombre, que su construcción tardó 365 años (desde 4608 hasta 4243 a.C.), que contiene el “Círculo de Oro”, que es una legendaria habitación a la que se hace referencia en el Libro de los Muertos, hecho de granito y recubierto en oro que contiene un legado de conocimientos incluso tecnológicos que nos dejó la civilización perdida madre de Egipto; que escrito en las grandes paredes está el conocimiento astronómico de los egipcios, incluyendo un gigantesco zodíaco; que contiene habitaciones con documentos sobre la historia de Egipto y anterior; y que muchas paredes pueden moverse y esto lo convierte en un laberinto real en donde algunas personas que perdieron su camino murieron; todo ello porque se trata de un edificio con habitaciones secretas por los documentos y utensilios únicos que allí se guardan.
En 1997, Geryl y Ratinckx, fueron a Egipto y localizaron el lugar exacto donde piensan estuvo el laberinto, en la zona donde antes ya Lepsius y Petrie habían excavado algo. Se trata de Hawara, a unos 90 km. al sur de El Cairo, en el oasis de Al Fayum. Hicieron unos escaneos del terreno y comprobaron que efectivamente allí había algo destacado, pero la falta de medios les impidió seguir.
Unos años después, animado por estas conclusiones, el artista e investigador Louis De Cordier financió el proyecto Mataha (laberinto en árabe), lo que supuso que en 2008 la Universidad de Gante (Bélgica) con la colaboración de las autoridades egipcias encabezadas por Zahi Hawass, hicieran un escaneado más exhaustivo del terreno donde se supone está el laberinto, consiguiendo unos resultados sorprendentes que les confirman que allí hay una construcción importante que habría que excavar.

En 2009 un proyecto polaco excavó en la zona descubriendo algunos destacados indicios de los que muy poco se sabe, pero Hawass decidió no dejar continuar la excavación a estos investigadores y parece ser que un grupo egipcio se ha hecho cargo. La dificultad del lugar es que está atravesado por un canal moderno que trasvasa aguas del Nilo al lago del Al Fayum, el antiguo Moeris o Meris, por lo que el yacimiento subterráneo del laberinto está inundado aparte de los metros de arena que tiene encima. Se ha decidido desviar el canal por unas conducciones nuevas y drenar el agua del yacimiento arqueológico. Según noticias dadas por Patrick Geryl esto debería concluir para octubre de 2010, es decir, ya. Una vez drenada el agua, entonces las excavaciones en busca del laberinto de Hawara podrán continuar. Estaremos atentos a las posibles novedades sobre este trascendental hallazgo no solo para la egiptología sino también muy posiblemente para todo el mundo.

martes, 22 de junio de 2010

EL LAGARTO DE LA CATEDRAL DE SEVILLA

Es la catedral de Sevilla el templo gótico más grande del mundo y quien la visita, al entrar, se asombra por sus proporciones y sencilla belleza, que se hace más "barroca" en el crucero. Pero, como todo edificio sagrado que se precie, la catedral no es solo una obra artística puesta al servicio de las creencias ortodoxas, sino que conlleva un mensaje esotérico conjunto a partir de la estructura misma del templo y de los símbolos que en él se encuentran: según los estudiosos, la catedral muestra desde los pies hasta la cabecera un camino de iniciación, un camino hermético - alquímico.

Por tanto, en una catedral de estas características hay que suponer que muchos de sus elementos están ahí por alguna razón más allá de la aparente. Y hay uno que si para la mayoría de los turistas pasa desapercibido o solo es una simple curiosidad, como tantos otros que hay en el templo, para los "buscadores" puede significar algo más, y no digo ya si es de Jaén como es mi caso. Tiene la torre de la Giralda, maravilloso sincretismo artístico de la España musulmana y cristiana, dos puertas junto a ella para entrar al recinto catedralicio: la Puerta de la Epifanía o de los Palos, y una discreta puerta secundaria que da al Patio de los Naranjos, la Puerta del Lagarto.
En cuanto supe de su existencia no pude remediar el acordarme del Lagarto de la Magdalena, protagonista de la principal leyenda de la ciudad de Jaén y que es la base de la investigación que me llevó a escribir "El Dragón de Jaén"; el lagarto - dragón que es su símbolo inmemorial y que está presente hasta en el escudo de la catedral y en el de algunos de sus obispos desde recién conquistada la ciudad por Fernando III el Santo allá por 1246. Por eso, en mi visita reciente a la catedral sevillana me documenté sobre este asunto y me sorprendí gratamente con el Lagarto de Sevilla. Resulta que no solo es el nombre de una puerta sino también de toda la nave a la que esa entrada da en un lateral del Patio de los Naranjos, y es que en esa nave, junto a la puerta hay un cocodrilo colgado del techo, el popular lagarto; ahora se trata de una reproducción en madera pero en su día fue un auténtico cocodrilo disecado el que presidía la nave... En Jaén, como representación del lagarto que murió reventando por el cebo con yesca ardiendo que devoró, la piel de un cocodrilo o caimán se mostraba en uno de los muros de la iglesia de San Ildefonso.

El Lagarto de la catedral de Sevilla.

¿Cuál es la historia del Lagarto de la catedral de Sevilla? Hay que remontarse a la Edad Media, y es una historia semilegendaria. Parece ser que el soberano de Egipto, Al-Malec, tenía gran interés en que el rey castellano Alfonso X el Sabio le concediera la mano de su hija, doña Berenguela. De esta manera, Al-Malec envió a Sevilla un lujoso cortejo en 1261 con grandes y exóticos regalos para convencer al rey español. Pero otro motivo para la llegada de este magnífico cortejo lo apunta el mismo Alfonso X en su Libro del Tesoro, conocido como "el Candado" por su difícil interpretación. Alfonso X oyó hablar de un importante astrólogo de Egipto y lo mandó a buscar. Entonces, el cortejo se debería a la llegada a Sevilla del gran astrólogo. Es conocido el interés que tenía por las ciencias y especialmente las esotéricas el rey Alfonso X, que por eso se le apodó como el Sabio, hijo del también enigmático Fernando III el Santo, conquistador de Sevilla y Jaén, ciudades ambas en las que tanto el padre como el hijo dejaron un legado histórico y esotérico destacado.
De entre los animales que ese lujoso séquito traía como regalo se incluía un cocodrilo vivo, es decir, un enorme lagarto a los ojos de los españoles, que al poco murió y fue disecado y puesto donde ahora sigue estando su copia en madera, dando nombre a una puerta y una zona de la catedral hispalense. Con estos personajes de por medio y sabiendo la significación religiosa que tiene el cocodrilo en el antiguo Egipto, no sería de extrañar que el reptil estuviera dando otra pista más del mensaje hermético de la catedral... El dios cocodrilo Sobek, señor de las aguas, dios de la fertilidad y la vegetación, que en su faceta oscura es un demonio asociado a Seth; el monstruo Ammit con cabeza de cocodrilo, el devorador de los corazones de los difuntos que no superan el Juicio de Osiris en el inframundo; y la diosa Taueret con cabeza de hipopótamo y cola de cocodrilo, diosa de la fertilidad, la Grande, la Misteriosa del horizonte, que, como Sobek, se le relaciona con las estrellas del Polo Norte, siendo representada junto a un cocodrilo como una constelación circumpolar, precisamente la que después los griegos denominaron como la del Dragón...

lunes, 11 de enero de 2010

LA GRAN PIRÁMIDE DE GIZA, POR FERNANDO JIMÉNEZ DEL OSO

La Gran Pirámide de Giza, Egipto, es uno de los grandes misterios de la Humanidad. Acompañada de otras dos que no hacen sino acrecentar el enorme enigma, es el monumento más impresionante jamás construido y eso que ya tiene casi 5.000 años... pero esa edad es lo oficial, como su construcción con técnicas y obreros que dan risa en cuanto se conocen las enormes dificultades arquitectónicas que supone y la exacta orientación y disposición que posee junto a sus compañeras. Hasta su nombre oficial, Pirámide de Keops, por ser este faraón el que supuestamente mandó hacerla, es simple especulación de la egiptología oficial basada en unas muy débiles pruebas.
El Dr. Fernando Jiménez del Oso, al que tanto echamos de menos los amantes del misterio, en colaboración con Manuel José Delgado, eminente piramidólogo heterodoxo, nos dejó un magnífico documental sobre este tema en el que pone en serios aprietos la versión de la arqueología oficial sobre la construcción de la Gran Pirámide de Giza. Hoy en día, con la tecnología y los medios que disponemos, no seriamos capaces de construir semejante monumento, siendo la Gran Pirámide todavía un desafío para nuestra soberbia civilización y puede ser una puerta hacia nuestro verdadero pasado.
Aquí pongo la parte del documental que se emitió en el programa "La otra realidad" dirigido por el mismo Dr. Jiménez del Oso. Otro documental imprescindible que posee una gran calidad e imágenes inéditas del interior de la Gran Pirámide. Disfrútenlo.