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lunes, 27 de febrero de 2012

VENUS. LA DIOSA Y EL ARTE. 5ª parte.

Venus - Afrodita está, como ya sabemos, muy relacionada con Cupido - Eros.
Afrodita y Eros. Copia romana de un original griego. Siglo II. Hermitage, San Petersburgo.

Cupido, que significa "deseo", también conocido como Amor, es el equivalente romano de Eros, el dios griego primordial responsable del amor, la atracción sexual y el sexo, venerado también como un dios de la fertilidad.
Aunque Cupido se representaba más bien como un niño, en Grecia Eros era un bello joven alado armado con arco y flechas, aunque sus adoradores lo simbolizaban algunas veces simplemente con una columna. A veces era llamado, como Dioniso, Eleuterio, "el libertador".
Eros Farnesio. Museo Arqueológico Nacional de Nápoles.

En algunos mitos era hijo de Afrodita y Ares o Hermes, pero, según Platón, fue concebido por Poros (la abundancia) y Penia (la pobreza) en el cumpleaños de Afrodita. Alguna vez también se le considera hijo de Iris y Céfiro. En general, este Eros era un ayudante de Afrodita que dirigía la fuerza del amor y la llevaba a los mortales.
La adoración de Eros era poco común en la Grecia más antigua, por lo menos eso se cree, pero más tarde llegaría a estar muy extendida. En Atenas compartió con Afrodita un culto muy popular y se le consagraba el cuarto día de cada mes. Fue adorado fervientemente por un culto a la fertilidad en Tespia, y jugó un importante papel en los Misterios Eleusinos, en donde era adorado como Protógono, "el primero en nacer". Con el tiempo degeneró su visión por parte de los griegos, hasta el punto que Eros se consideraba solo patrón del amor entre hombres y Afrodita entre hombres y mujeres.
En el pensamiento griego había otro aspecto en la concepción de Eros. Se trata de una deidad primordial que encarna no solo la fuerza del amor erótico sino también el impulso creativo de la siempre floreciente naturaleza, la Luz primigenia que es responsable de la creación y el orden de todas las cosas en el cosmos. En la Teogonía de Hesíodo, Eros surgió tras el Caos primordial junto con Gea (la Tierra) y Tártaro (el Inframundo). De acuerdo con Aristófanes, Eros brotó de un huevo puesto por Nix (la Noche), quien lo había concebido con Érebo (la Oscuridad). Esto es como la versión órfica de Eros, la del huevo brillante primigenio y la creación del Universo.

Eros. Carrete ático de figuras rojas, siglo V a.C. Museo del Louvre, París.


También en este sentido de dios primigenio se le consideraba hijo de Ilitía - Eritía, la diosa de la vida, del nacimiento.
Desde este punto de vista del orfismo, Eros originalmente se representaba más bien como un hermafrodita (de Hermes y Afrodita), pues se decía que era una hermosa doncella por delante y un hombre sabio anciano por detrás: la Diosa Madre y el Dios Padre.

Fanes

Y en cuanto a considerarlo como Luz primigenia, se le puede relacionar, por tanto, con Fanes, la luz cósmica, el dios nacido del huevo que dividieron Ananké y Cronos, siendo Fanes la deidad primigenia de la procreación y la generación de la nueva vida. Aparece como una hermosa deidad de alas doradas pero era incorpórea por naturaleza e invisible incluso entre los dioses. Su representación es parecida a la de Eros. Es una deidad hermafrodita surgiendo de un huevo cósmico; una serpiente se enrosca alrededor de su cuerpo y hay una luna creciente con puntas saliendo desde detrás de sus hombros y un sol sobre su cabeza. Tres cabezas de animales cruzan su cuerpo en su pecho: león, cabra y toro. Alrededor de todo esto está el círculo de los signos zodiacales. En las esquinas se sitúan los cuatros dioses griegos de los vientos.

miércoles, 16 de febrero de 2011

VENUS. LA DIOSA Y EL ARTE. 4ª parte

Las fiestas en honor a la diosa Afrodita eran las afrodisias. Se celebraban por toda Grecia y sus colonias pero particularmente importantes eran las de Atenas, Corinto, Erice (Sicilia), Citera y Pafos (Chipre), lugar donde según la mitología nació la diosa de la espuma del mar y en donde existió el templo griego más antiguo dedicado a esta deidad, compuesto de varios patios que rodeaban la capilla central que contenía un cono de piedra rematado por una esfera, símbolo de la diosa, entre dos candelabros.


Santuario de Afrodita de Pafos en una moneda de Caracalla (198-217) y dibujo de Antoniadi, 1939 , basado en ella.

Se llevaban a cabo en primavera e incluían concursos artísticos y competencias deportivas. En bosques y jardines se festejaba a la diosa y se le ofrecían flores, incienso y sacrificios incruentos. En Pafos las mujeres lavaban en el mar la imagen de Afrodita y tomaban un baño ritual como preparativo a las solemnidades de la noche. Las afrodisias incluían relaciones sexuales como un método de adoración a la diosa. La ofrenda y la práctica de la prostitución religiosa en los santuarios y templos de la diosa era relativamente común. La denominación griega para las prostitutas de los templos era hieródula, "sierva sagrada". Esta costumbre fue una práctica inherente a los rituales dedicados a las antecesoras de Oriente Próximo de Afrodita, la sumeria Inanna, la acadia Ishtar o la fenicia Astarté, culturas en donde la prostitución sagrada estaba más extendida. En Grecia destacaba en este sentido Corinto, en donde el número de hieródulas del templo de Afrodita llegó a ser hasta de mil. En Jonia, en la costa de Asia Menor, las hieródulas servían en el templo de Artemisa en Éfeso.
Entre las hieródulas destacaban las sacedortisas y entre ellas estaban las heteras, es decir, cortesanas, prostitutas refinadas y respetadas. No se dedicaban solo a ofrecer servicios sexuales sino también buena y exquisita compañía, que es lo que significa hetera en griego. Poseían una educación esmerada y eran capaces de tomar parte en las conversaciones entre gentes cultivadas, como en los simposios. Únicas entre todas las mujeres de Grecia, eran independientes y podían administrar sus bienes. Se conoce el nombre de varias de aquellas heteras. Targelia fue una renombrada hetera jónica muy influyente en las relaciones entre griegos y persas. Aspasia, amante de Pericles, fue una de las mujeres más célebres del siglo V a. C. y atrae a su casa a Sófocles, Fidias, a Sócrates y sus discípulos; según Plutarco, "domina a los políticos más eminentes e inspira a los filósofos un interés nada despreciable". Teódota, compañera de Alcibíades, con quien Sócrates dialoga en las Memorables. Neera, sujeto de un célebre discurso del pseudo-Demóstenes. Leontion, compañera de Epicuro y filósofa ella misma. En la época helenística se puede citar a Pitónica, compañera de Hárpalo, tesorero de Alejandro Magno, o Tais, compañera del mismo Alejandro y después de Ptolomeo I.
Friné es quizás la hetera más conocida, célebre por su belleza y por ser la amante y musa favorita de Praxíteles, quien se inspiró en ella para la creación de varias esculturas de la diosa Afrodita, entre ellas la famosa Afrodita de Cnido. Friné fue acusada de impiedad, un delito muy grave en Grecia, a causa de su continua comparación con la diosa Afrodita debido a su belleza; otra de las graves acusaciones a Friné era la de haber violado el secreto de los Misterios eleusinos, de lo que se deduce que era una iniciada o sacerdotisa. Por petición de Praxíteles, en el juicio fue defendida por el orador Hipérides. Este fue incapaz de convencer a los jueces del areópago con su discurso, así que, como último recurso, recurrió al amor y a la belleza, e hizo desnudarse a Friné ante los jueces, convenciéndoles de que no se podía privar al mundo de tal belleza, la cual era un monumento vivo a la diosa Afrodita. Con esta estrategia, consiguió conmover a los jueces, quienes la absolvieron de manera unánime.

Friné ante el areópago (1861), obra de Jean-Léon Gérôme, Hamburg Kunsthalle.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

VENUS. LA DIOSA Y EL ARTE. 3ª parte

En la mitología griega, el esposo oficial de Afrodita era Hefesto (el romano Vulcano), dios del fuego, la forja, los metales y la artesanía; era feo, lisiado y cojo.

Venus y Vulcano. Giovanni Battista Tiepolo. John G. Johnson Collection, Philadelphia.

Con él no tiene hijos pero sí los tiene con Ares (el romano Marte), dios de la fuerza bruta, la violencia y la guerra pero también, sobre todo para los romanos, influenciados por los etruscos, de la agricultura.

Marte, Venus y las tres Gracias. Jacques-Louis David. Museo de Bellas Artes de Bélgica.



También tiene hijos con Dioniso / Baco, el dios de la fecundidad, la agricultura y la renovación vital. Y con Hermes (el romano Mercurio), dios del conocimiento, mensajero de los dioses, guía de las almas (pastor) y guardián de las puertas del cielo.
Aparte, Afrodita fue amante de Adonis, un hombre-dios eternamente joven y bello que simboliza la fertilidad, la muerte y renovación de la vegetación, un dios que proviene del semita Adon (señor) y este del mesopotámico Tammuz (el pastor), dios con las mismas características, consorte de Inanna (la Afrodita mesopotámica) y, además, guardián de las puertas del cielo junto a Ningizzida, al cual se le puede asociar con el Hermes griego.

Venus y Adonis. Tiziano, Museo del Prado, Madrid.



Como vemos, los dioses relacionados con Afrodita tienen características y apelativos similares que se remontan a las antiguas religiones asiáticas.
Y Afrodita está muy relacionada con Eros, el dios griego del amor y el sexo, del que se hablará en otra ocasión.
Afrodita tiene un componente general positivo pero presenta también una faceta que puede interpretarse en un principio como temible o cruel, pues castiga o se venga de todos aquellos que descuidan su culto o despiertan su rencor, inspirando pasiones monstruosas o fatales.
Son muy amplias las funciones de la diosa y, por tanto, tiene muchos epítetos. En Grecia, aparte de los generales Urania (celestial) y Pandemos (popular, común), los más importantes y que tenían muchos sus propios cultos eran Anadiómena (que sale del mar), Basilis (reina), Despoina (señora), Morfo (de varias formas), Epitimbidia (sobre las tumbas), Melaina (negra), Persefesa (reina del inframundo), Timboricos (sepulturera), Praxis (del acto sexual), Genetilis (de la maternidad), Hetera (cortesana) y Porné (prostituta, lujuria).

Afrodita de Menofanto, atribuida a este escultor del siglo I a.C. (Museo Nacional Romano). Es de la tipología de la Afrodita de Cnido de Praxíteles, es decir, del tipo Venus Púdica.

Los romanos usaron algunos de esos epítetos para su Venus y añadieron otros como Cloacina (purificadora), Felix (favorable), Libitina (de la muerte), Murcia (del mirto), Obsequens (cortés, indulgente), Verticordia (transformadora de corazones), Victrix (victoriosa), Amica (amiga) y Aurea (dorada).

Venus Capitolina, estatua romana también del tipo Venus Púdica. Museos Capitolinos, Roma.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

VENUS. LA DIOSA Y EL ARTE. 2ª parte

Al igual que hay dos versiones para el nacimiento de Afrodita, la Venus romana, hay dos concepciones complementarias y no individualizadas sobre ella en la antigua Grecia por lo menos desde finales del siglo VI a.C.: Afrodita Urania y Afrodita Pandemos.
Urania, la celestial, nacida de la espuma, y Pandemos, la de todo el pueblo, la común, nacida de Zeus y Dione. Por esto, según Platón, Afrodita es dos diosas, una vieja y otra joven: la mayor, Urania, es la hija de Urano, el cielo; la menor, Pandemos, es la hija de Zeus y Dione, más terrenal. Entre los neoplatónicos y luego los intérpretes cristianos, Afrodita Urania representa el amor del alma y el cuerpo, y el amor conyugal; mientras, Afrodita Pandemos se asocia con el mero amor físico.
Pausanias describe la representación que de las dos facetas de Afrodita había en un templo de Elis (Peloponeso, Grecia): Urania con un pie descansando sobre una tortuga y Pandemos montando una cabra. Estas esculturas se consideran obras de Fidias.

Afrodita Urania, con un pie sobre una tortuga. Museo del Louvre, París.

Afrodita Pandemos, montada sobre una cabra.


En Atenas se sabe con certeza de la existencia del doble culto a Afrodita, pues se encontró un templo con altares a la Urania y la Pandemos en el noroeste del Ágora, fechándose hacia el año 500 a.C.
De la faceta de Afrodita Urania surgieron los modelos escultóricos en los que la diosa aparece vestida por entero o a medias mostrando solo los pechos y la espalda, como la Afrodita de Milo, encontrada en la isla Milo de las Cícladas (Grecia) y datada de finales del siglo II a.C.

Afrodita de Milo, conocida más como la Venus de Milo. Museo del Louvre, París.

Del aspecto de Afrodita Pandemos aparecen los tipos artísticos caracterizados por la sensualidad y el erotismo, como la Afrodita de Cnido, del escultor Praxíteles a mediados del siglo IV a.C.; o la Afrodita Calipigia, "la de las bellas nalgas".

Afrodita de Cnido, copia romana del original griego de Praxíteles. Colección Ludovisi.

Afrodita Calipigia, copia romana en el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles.

martes, 8 de junio de 2010

VENUS. LA DIOSA Y EL ARTE. 1ª parte

Venus es la diosa romana heredera de Afrodita, la diosa del amor, la belleza y la reproducción. Afrodita significa "surgida de la espuma". Sus símbolos son el mar, la concha marina - venera, las perlas, el delfín, la paloma, el cisne, el gorrión, la granada, la manzana, el mirto (arrayán), la rosa, la lima y el loto.

Venus Anadiómena (Venus saliendo del mar). Fresco de Pompeya basado posiblemente en la pintura de Apeles.

Su origen es complejo y parece ser el resultado de una mezcla de mitos y leyendas griegos y orientales, en particular fenicios.
En la Teogonía, Hesíodo ha preservado la versión más antigua: Afrodita nació de la espuma (afros) del semen de los genitales de Urano (el cielo), tirados al mar al ser castrado por su hijo Crono.
Por eso la representación más habitual de la diosa es naciendo del mar, la Afrodita - Venus Anadiómena, cuyo modelo más seguido fue el que pintó el griego Apeles en el siglo IV a.C.

El nacimiento de Venus. Sandro Botticelli.

Desde un comienzo, Afrodita fue adorada como una diosa del mar, y su culto estuvo muy relacionado con puertos y costas del Mediterráneo. Se dice que nació en Pafos, Chipre, pero que antes había pasado por la isla de Citera (si no es que había nacido allí) empujada por el viento Céfiro (del oeste), es decir, que venía por el mar desde el oeste; si además se tiene en cuenta que a la diosa se le asocia con Hesperia (para algunos Italia, pero sobre todo España), es posible que su origen fuera más bien occidental.

El nacimiento de Venus. Eugène Duval.

Sea como fuere, la cuestión es que nació una diosa ya adulta de radiante e irresistible belleza a cuyo paso nacían las flores, acompañada por Eros (amor) y seguida por Hímero (deseo).

El nacimiento de Venus. Alexandre Cabanel.

Homero cuenta en la Ilíada otra versión sobre su origen, según la cual sería hija de Dione, quien era la diosa oracular original de Dodona (en Grecia). Dione significa simplemente "diosa", forma femenina de dios, el genitivo de "Zeus". Dione parece ser equivalente a Rea - Gea, la Madre Tierra, a quien Homero trasladó al Olimpo y alude a un hipotético panteón protoindoeuropeo original, con dios jefe representado por el cielo y el rayo, y la diosa jefa representada como la Tierra o el suelo fértil. La propia Afrodita fue llamada a veces Dione. Una vez que el culto a Zeus hubo usurpado el oráculo-robledo de Dodona, algunos poetas lo tuvieron por padre de Afrodita.
La diosa estaba frecuentemente acompañada por Eros (dios del amor), por las Oréades (las ninfas que custodian y protegen las grutas y las montañas) y por las benevolentes Cárites (las Gracias, diosas del encanto, la belleza, la alegría, la naturaleza, la fertilidad y la abundancia, y también de la intuición del intelecto). Sus acompañantes, por tanto, indican las cualidades que distinguen a la gran diosa Afrodita - Venus.

El nacimiento de Venus. William Bouguereau.