jueves, 24 de mayo de 2012

LIBRO "JAÉN PARANORMAL". HISTORIAS Y LEYENDAS DEL MÁS ALLÁ.

Tantos siglos de historia en las intrincadas calles de Jaén han generado numerosas leyendas de fantasmas, desde suspirantes damas hasta espectrales caballeros, religiosos o niños. Palacetes y casonas, antiguos conventos y hospitales, el castillo y la catedral… Pero ¿son solo leyendas? En muchos casos son algo más, pues así lo atestiguan las personas que se han encontrado cara a cara con el misterio.
En este libro encontrará el curioso lector las leyendas de fantasmas de la ciudad de Jaén y su entorno pero también podrá conocer la posible base real de cada una de ellas; en unas se pierde en el tiempo y en otras sigue en el presente, mostrándose todavía en los lugares los fenómenos paranormales que provocan las supuestas entidades que los habitan. Entre otras, la catedral y su niño fantasma; el Colegio de Arquitectos (antiguo palacio de los Vélez) y su joven dama; el palacio de Villardompardo y sus baños árabes con el vigilante rey Alí; el antiguo Hospital de San Juan de Dios y sus variados fenómenos extraños; el Parador del Castillo de Santa Catalina y su dama mora...
Para los testigos los espíritus son tan reales como la vida misma, recordándonos que el Más Allá está más cerca de lo que pensamos y que el misterio de la vida después de la muerte se asoma en cada rincón de nuestra ciudad y de nuestras vidas.
También hay espacio en esta obra para las apariciones o intervenciones de los seres más elevados, las divinidades, desde santa Catalina hasta Nuestro Padre Jesús, pasando por la Virgen María, tan importantes en la enigmática historia de la ciudad y en la devoción popular.
Es el primer libro de este tipo publicado en Jaén y recoge en muchos de los casos expuestos información y testimonios en exclusiva.
La obra está compuesta de diferentes capítulos para cada lugar o edificio con su historia y/o leyenda, y casuística paranormal hasta el día de hoy, ordenados de tal manera que pueda servir de guía del Jaén encantado a todos aquellos que quieran pasear por sus calles desde un punto de vista distinto.

miércoles, 21 de marzo de 2012

LA CLAVE DEL MISTERIO DE LA VIDA

En este buen documental, científicos, la mayoría biólogos moleculares y bioquímicos, cuestionan con argumentos la teoría de la evolución de Charles Darwin como explicación del origen, funcionamiento y diversidad de la vida y, por tanto, de los seres vivos. Espero que os guste y que, como poco, os haga pensar más allá de teorías que cómodamente y de una forma poco científica están asentadas, por no decir impuestas, en nosotros.






lunes, 27 de febrero de 2012

VENUS. LA DIOSA Y EL ARTE. 5ª parte.

Venus - Afrodita está, como ya sabemos, muy relacionada con Cupido - Eros.
Afrodita y Eros. Copia romana de un original griego. Siglo II. Hermitage, San Petersburgo.

Cupido, que significa "deseo", también conocido como Amor, es el equivalente romano de Eros, el dios griego primordial responsable del amor, la atracción sexual y el sexo, venerado también como un dios de la fertilidad.
Aunque Cupido se representaba más bien como un niño, en Grecia Eros era un bello joven alado armado con arco y flechas, aunque sus adoradores lo simbolizaban algunas veces simplemente con una columna. A veces era llamado, como Dioniso, Eleuterio, "el libertador".
Eros Farnesio. Museo Arqueológico Nacional de Nápoles.

En algunos mitos era hijo de Afrodita y Ares o Hermes, pero, según Platón, fue concebido por Poros (la abundancia) y Penia (la pobreza) en el cumpleaños de Afrodita. Alguna vez también se le considera hijo de Iris y Céfiro. En general, este Eros era un ayudante de Afrodita que dirigía la fuerza del amor y la llevaba a los mortales.
La adoración de Eros era poco común en la Grecia más antigua, por lo menos eso se cree, pero más tarde llegaría a estar muy extendida. En Atenas compartió con Afrodita un culto muy popular y se le consagraba el cuarto día de cada mes. Fue adorado fervientemente por un culto a la fertilidad en Tespia, y jugó un importante papel en los Misterios Eleusinos, en donde era adorado como Protógono, "el primero en nacer". Con el tiempo degeneró su visión por parte de los griegos, hasta el punto que Eros se consideraba solo patrón del amor entre hombres y Afrodita entre hombres y mujeres.
En el pensamiento griego había otro aspecto en la concepción de Eros. Se trata de una deidad primordial que encarna no solo la fuerza del amor erótico sino también el impulso creativo de la siempre floreciente naturaleza, la Luz primigenia que es responsable de la creación y el orden de todas las cosas en el cosmos. En la Teogonía de Hesíodo, Eros surgió tras el Caos primordial junto con Gea (la Tierra) y Tártaro (el Inframundo). De acuerdo con Aristófanes, Eros brotó de un huevo puesto por Nix (la Noche), quien lo había concebido con Érebo (la Oscuridad). Esto es como la versión órfica de Eros, la del huevo brillante primigenio y la creación del Universo.

Eros. Carrete ático de figuras rojas, siglo V a.C. Museo del Louvre, París.


También en este sentido de dios primigenio se le consideraba hijo de Ilitía - Eritía, la diosa de la vida, del nacimiento.
Desde este punto de vista del orfismo, Eros originalmente se representaba más bien como un hermafrodita (de Hermes y Afrodita), pues se decía que era una hermosa doncella por delante y un hombre sabio anciano por detrás: la Diosa Madre y el Dios Padre.

Fanes

Y en cuanto a considerarlo como Luz primigenia, se le puede relacionar, por tanto, con Fanes, la luz cósmica, el dios nacido del huevo que dividieron Ananké y Cronos, siendo Fanes la deidad primigenia de la procreación y la generación de la nueva vida. Aparece como una hermosa deidad de alas doradas pero era incorpórea por naturaleza e invisible incluso entre los dioses. Su representación es parecida a la de Eros. Es una deidad hermafrodita surgiendo de un huevo cósmico; una serpiente se enrosca alrededor de su cuerpo y hay una luna creciente con puntas saliendo desde detrás de sus hombros y un sol sobre su cabeza. Tres cabezas de animales cruzan su cuerpo en su pecho: león, cabra y toro. Alrededor de todo esto está el círculo de los signos zodiacales. En las esquinas se sitúan los cuatros dioses griegos de los vientos.